Brillan con luz propia. Pero también, a veces, arden en silencio.
Detrás de una mente ágil, creativa o intensamente curiosa, puede esconderse un torbellino emocional difícil de gestionar.
La ansiedad, ese visitante incómodo del alma, afecta de manera particular a muchos niños y adolescentes con Altas Capacidades.
Entender esta relación, aprender a reconocer sus señales y construir estrategias de acompañamiento no solo es un acto de cuidado: es una necesidad vital para su bienestar.
¿Qué entendemos por ansiedad?
La ansiedad es una respuesta adaptativa natural ante situaciones percibidas como amenazantes o desafiantes. En niveles moderados, puede ser positiva: nos prepara para actuar.
Pero cuando la ansiedad es persistente, intensa o desproporcionada respecto a la situación real, se convierte en un trastorno que interfiere en la vida diaria.
Según la Asociación Americana de Psicología (APA), los trastornos de ansiedad son los más comunes en la infancia y adolescencia, afectando aproximadamente al 7-15% de los menores (APA, 2013).
En niños con Altas Capacidades, estos porcentajes pueden ser aún más elevados.
¿Por qué los niños de Altas Capacidades son más vulnerables a la ansiedad?
La investigación ha identificado varios factores que explican esta vulnerabilidad:
1. Alta sensibilidad emocional
Muchos niños con Altas Capacidades presentan sobreexcitabilidad emocional (Dabrowski, 1972), lo que significa que experimentan las emociones con mayor intensidad, profundidad y duración.
Esta hiperreactividad puede amplificar preocupaciones y temores, haciéndolos más proclives a la ansiedad.
2. Pensamiento divergente y anticipatorio
Su capacidad para imaginar múltiples escenarios —incluso los más improbables o catastróficos— les expone a preocuparse en exceso por el futuro.
Según Cross (2011), «la tendencia al pensamiento divergente e hiperreflexivo, tan característica de los superdotados, puede ser un terreno fértil para la ansiedad anticipatoria».
3. Expectativas externas e internas desproporcionadas
Las altas expectativas —por parte de padres, docentes o de ellos mismos— pueden generar una presión constante para rendir al máximo, alimentando el miedo al error o al fracaso.
El perfeccionismo mal gestionado es, como subraya Neihart (1999), un potente predictor de ansiedad en jóvenes de Altas Capacidades.
4. Sensación de «ser diferentes»
Muchos niños y adolescentes con Altas Capacidades sienten que no encajan en su entorno.
Esta sensación de soledad o incomprensión puede erosionar su seguridad emocional y alimentar trastornos de ansiedad social o generalizada.
¿Cómo identificar la ansiedad en niños de Altas Capacidades?
La ansiedad no siempre se manifiesta de forma evidente. A veces se disfraza de:
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Perfeccionismo extremo.
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Irritabilidad o cambios de humor repentinos.
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Inseguridad constante pese a los logros.
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Quejas somáticas (dolor de cabeza, estómago) sin causa médica aparente.
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Dificultades para dormir o pesadillas frecuentes.
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Evitación de situaciones académicas o sociales.
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Necesidad excesiva de control o rutinas rígidas.
Como advierte Snyder et al. (2015), en muchos casos, la alta capacidad intelectual permite a estos niños ocultar su ansiedad bajo un rendimiento académico aparentemente normal, dificultando su detección temprana.
Estrategias para gestionar y acompañar la ansiedad
1. Validar sus emociones
No minimizar sus preocupaciones. No ridiculizar sus miedos.
Ofrecer un espacio de escucha activa y validación emocional es el primer paso para aliviar la ansiedad.
«Te entiendo», «Es normal sentir eso», «Estoy aquí para ayudarte» son mensajes poderosos.
2. Enseñar técnicas de regulación emocional
Incorporar herramientas como:
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Respiración diafragmática.
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Visualización positiva.
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Técnicas de grounding (anclaje al presente).
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Mindfulness adaptado (Kabat-Zinn, 2003).
Estas prácticas reducen la activación fisiológica de la ansiedad y enseñan estrategias de autocuidado.
3. Trabajar la flexibilidad cognitiva
Ayudarles a cuestionar pensamientos catastróficos, buscar alternativas realistas y reevaluar situaciones.
La terapia cognitivo-conductual, adaptada a su nivel de madurez, ha mostrado gran eficacia (Siegler & Richards, 2003).
4. Fomentar entornos predecibles pero no rígidos
Una estructura básica (horarios, rutinas de estudio, descansos) da seguridad, pero debe ser flexible para no alimentar la necesidad excesiva de control.
5. Acompañar el perfeccionismo
Enseñar que equivocarse es parte del aprendizaje y que el valor personal no depende de ser el mejor en todo.
Promover la mentalidad de crecimiento de Dweck (2006) es fundamental para reducir la ansiedad vinculada al perfeccionismo.
6. Buscar ayuda profesional cuando sea necesario
Cuando la ansiedad interfiere seriamente en la vida diaria, la intervención de un psicólogo especializado en infancia y altas capacidades puede ser crucial.
La terapia breve centrada en soluciones, la terapia cognitivo-conductual o programas de mindfulness adaptado a niños han mostrado eficacia comprobada.
Conclusión
La ansiedad en niños con Altas Capacidades no es un signo de debilidad.
Es una manifestación de su profunda sensibilidad, su intensa percepción y su compleja forma de vivir el mundo.
Acompañarlos en su camino emocional, enseñarles a gestionar su ansiedad, no significa protegerles de todo mal, sino darles las herramientas para navegar sus propios océanos interiores.
Porque un niño que aprende a calmar su mente ansiosa es un niño que podrá construir, pensar, crear y vivir desde su plenitud.
📚 Fuentes científicas y enlaces de interés:
-
American Psychological Association (APA). (2013). Anxiety Disorders in Children and Adolescents.
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Dabrowski, K. (1972). Psychoneurosis is not an illness.
-
Cross, T. L. (2011). On the social and emotional lives of gifted children.
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Neihart, M. (1999). The impact of giftedness on psychological well-being. Journal of Secondary Gifted Education.
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Snyder, H. R., Young, J. F., & Hankin, B. L. (2015). Cognitive vulnerabilities to depression and anxiety in youth. Depression and Anxiety Journal.
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Siegler, R., & Richards, D. (2003). Child Development: An Introduction.
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Kabat-Zinn, J. (2003). Mindfulness for Beginners.
-
Dweck, C. S. (2006). Mindset: The New Psychology of Success.


